Todo pasa y todo queda (experiencia en Makinostra)

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Todo pasa y todo queda

La Carabela me ha llevado a sitios desconocidos. Me ha dado oportunidades emocionantes de conocer gentes y lugares. Me he divertido, he tranquileado. He aprendido sobre las personas y sobre el mundo, y me ha acercado a la naturaleza y a su Creador. He compartido con mucha gente y me he llegado a gustar. La Harley-Davidson Street XG750 ha sido una puerta a lo desconocido, ha sido la puerta tras la que resulta que estaban los regalos de los Reyes Magos, y esa puerta la he abierto tantas veces como ocasiones he tenido de rodar. En total han sido 23.000 km de emoción con los que he aprendido a sonar a mí mismo. Y he encontrado mis límites, que han resultado estar muy cercanos.

Pero lo nuestro es pasar haciendo caminos

Todo tiene su momento. Las etapas van pasando y las cosas van cambiando en este devenir que es nuestra vida. Ahora le toca el turno a la Cabezota. La Cabezota es una Harley-Davidson Sportster 883 de 2016 que he comprado en Makinostra. Seguramente tenga menos potencia, seguramente sea más tosca y más ruidosa, seguramente es más pesada… pero algo me dice que ahora me toca esa. Pasaré entre vosotros, queridos lectores, haciendo camino con la Iron. No sé a dónde voy a ir, pero voy a ir. Iré más despacio, tranquileando como a mí me gusta, a algún lugar que ya conozca o a algún lugar que no conozca. No me va a importar eso. Tampoco me va a importar si voy solo o si voy con gente. Me gusta ir solo y me gusta ir con mis amigos, y con gente que no conozco. Me gusta rodar por ahí.

Caminos sobre la mar

En Madrid hay dos concesionarios de Harley-Davidson. Uno se llama Capital y otro se llama Makinostra. Y la compra de la que ha resultado ser la Cabezota la he hecho en Makinostra. He pasado de la inflexibilidad a la amabilidad. De un las cosas son así a un vamos a pensar juntos cómo lo hacemos. De un quiero tu dinero a un vas a pagar la moto pero por mis cojones que te vas a ir encantado de la vida. De un voy a preguntar a mi jefe a un espera que te va a atender el jefe.

Me ha encantado la experiencia de hacer caminos sobre la mar de la mano de Víctor y de Sergio. La verdad es que ha habido un momento en el que he dudado de si estaba en un comercio o en una casa particular: la gente entraba, se saludaban, volaban unas directísimas indirectas ante las que yo tenía que agachar la cabeza para que no me dieran. No sé. Bueno, sí sé. Es un comercio, una tienda, un concesionario puesto al servicio de los intereses de la propiedad y de la propia marca… pero también está puesto al servicio de los intereses de los clientes. Un lugar en el que miran de reojo, todo el tiempo, el interés del cliente.

Me ha parecido que en este concesionario tienen claro que sin el cliente no quieren estar. Yo creo que ellos saben sobradamente que quien quiera una Harley-Davidson en Madrid no tiene más que dos opciones, y me parece que, aun sabiendo esta circunstancia, ellos han optado por trabajar, por ser, por hacer… como si eso no fuese así. Y me parece que el responsable de eso es un psicólogo hereje.

Con toda inflexibilidad (experiencia en Harley-Davidson Capital Madrid)

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Harley-Davidson Capital (Madrid)

No sé si sabe el lector que ando detrás de cambiar de moto. La Carabela, moto fiable donde las haya, ha cumplido sobradamente su misión: meterme en el mundo Harley-Davidson y llevarme a lugares fantásticos y desconocidos por mí.

Quiero cambiar de moto a una mayor, aunque solo sea un poco mayor. Quiero que sea otra HD, pero no me gustan las más gordas (de la Dyna para allá). Me gusta el rango medio de la marca, entre 883 y 1200. De ahí para arriba me parecen motos que no son para mí (todavía). Estoy hablando de las Superlow, de la Iron, de la Forty Eight y de la Roadster. Dentro de este rango, la que más me gusta es la Forty Eight pero la he descartado por los siete litros. Siete litros no son para mí, aunque sea la moto más bonita del mundo. El asunto está, ahora mismo, entre la Superlow y la Iron y creo que esta batalla la va a ganar la Iron, y si es la Olive Gold, mejor.

He comenzado a buscar por ahí, a ir a sitios, a hacer llamadas telefónicas. Uno de los sitios en los que he hablado ha sido en Capital Madrid. Me han atendido amablemente, como siempre. Pero me han atendido con inflexibilidad. Con una inflexibilidad sorprendente, hasta tal punto que me he quedado pensativo. Ya compré allí una moto y allí tenía pensado seguir. Pero creo que no va a ser así.

El Chapter de Madrid, ligado a este concesionario, me pidió material audiovisual para hacer una promoción para su próxima edición, material que les regalé. También les regalé el video de la cita del 15 de octubre de 2016 en el Centro Comercial Gran Plaza 2 de Majadahonda. Es decir, he colaborado con ellos en alguna cosa desde la gratuidad.

Ahora, que toca hablar de la compra de otra moto, lo que he recibido es el mensaje de que lo único que me interesa es tu dinero. Ese es el mensaje que me ha parecido que está bajo las frases que me han ido diciendo. No quisiera meterme en una relación en la que la otra parte va diciendo qué y por dónde, y yo obedezco sin más, sin posibilidad de modificar nada. Solo pagando. Con todas las posibilidades cerradas: no hay descuentos, hay una valoración extremadamente baja de la moto actual, hay que comprar la segunda plaza y su homologación…

No me gusta pensar que comprar un vehículo es establecer una relación vertical, de arriba abajo, tratar con alguien superior que te impone todas las condiciones que tienes que aceptar obligatoriamente. No me gustan las tiendas en las que mantienen con honestidad y transparencia el hecho de que lo que desean es el dinero del cliente.

Me gusta ir a un sitio en el que hay diálogo, hay condiciones que se pueden modificar, cosas que se pueden cambiar, valoraciones que se pueden discutir, condiciones que se pueden mover. Me gustan los sitios en los que el papel del cliente no es solamente poner el dinero.

Listado de concesionarios Harley-Davidson en España

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  1. Harley-Davidson Vigo Tel: 886491600. Rúa da Coruña, 68. Vigo, 36208
  2. Harley-Davidson Asturias Tel: 985985673. Parque empresarial Aguila del Nora. Collotto-Siero, 33199
  3. Cantabria Harley-Davidson Tel: 942500550. Parque empresarial Tirso González, local 19. Astillero, 39610
  4. Harley-Davidson Bilbao Tel: 944262482. Artundaga, 8. Basauri, 48970
  5. Cheyenne Radikal Bikes Tel: 943690079. Polígono Ubegun. Villabona, 20150
  6. Harley-Davidson Zaragoza Tel: 976596400. Carretera Aeropuerto, 4. Zaragoza, 50011
  7. Harley-Davidson Lleida Tel: 973225138. Av. de les Garrigues, 44. Lleida, 25001
  8. Harley-Davidson Girona Tel: 972476404. Carretera N-II, 21 BIS. Fornells de la Selva, 17458
  9. Harley-Davidson Barcelona Tel: 932019928. Calvet, 67-69. Barcelona, 08021
  10. Harley-Davidson Espacio BCN Tel: 933394874. Joan Guell, 207. Barcelona, 08028
  11. Harley-Davidson Tarraco Tel: 977448550. Carabia, 10. Tarragona, 43006
  12. Harley-Davidson Madrid Makinostra Tel: 914471759. General Álvarez de Castro, 26. Madrid, 28010
  13. Harley-Davidson Capital Madrid Tel: 917339158. Agustín de Foxá, 27. Madrid, 28036
  14. La Nave Harley-Davidson Tel: 961251025. Av. de la Pista de Silla, 26. Massanassa, 46470
  15. Harley-Davidson Valencia Tel: 961251015. Almirante Cadarso, 25 Valencia, 46005
  16. Harley-Davidson Mallorca Tel: 971459011. Gran Vía Asima, 20. Polígono industrial Son Castello. Palma de Mallorca, 07009
  17. Harley-Davidson Alicante Tel: 965288800. Carretera de Ocaña, 56-58. Alicante, 03006
  18. Harley-Davidson Murcia Tel: 968347107. Av. del Progreso, 195. Murcia, 30012
  19. Harley-Davidson Almería Tel: 950220349. Manuel Azaña, 165. Almería, 04009
  20. Harley-Davidson Granada Tel: 958415225. Antonio Huertas Remigio, 58. Maracena, 18200
  21. Harley-Davidson Siebla Málaga Tel: 952641588. Av. Doctor Gálvez Ginacero, 9. Málaga, 29009
  22. Harley-Davidson MelillaTel: 952695574. Carlos V, 21. Melilla, 52006
  23. Harley-Davidson CádizTel: 956872005. Carretera Puerto a Rota, km 0,525. El Puerto de Santa Maria, 11500
  24. Harley-Davidson SevillaTel: 954693006. Av. de Jerez, 46 Sevilla, 41012
  25. Harley-Davidson Extremadura Tel: 924123876. Antigua N-V, km 334,200. Área de Servicio GALP. Mérida, 06800
  26. Harley-Davidson TenerifeTel: 922645165. Carretera La Cuesta – Taco, km. 0.6. La Laguna, 38320
  27. Harley-Davidson Las Palmas Tel: 928292253. Doctor Juan Domínguez Pérez, 55. Las Palmas, 35006

¿Por qué me gusta Miquel Silvestre?

img_7505Libros de viajes los hay a montones. En España hay tradición de este tipo de libros desde los tiempos de Antonio Ponz y antes. Hoy, casi cualquier persona tiene la oportunidad de viajar por placer, por turismo y por trabajo. Desde que somos jóvenes comienzan a salirnos oportunidades de comprender este mundo globalizado.

Viajeros los hay a montones. Mira que hay personas que han decidido dedicarse profesionalmente a eso de viajar. Unos lo cuentan y otros no. Unos lo hacen de cara al público y otros se lo guardan. Además de todas estas personas, los demás, la gente normal, viajamos una, dos, tres veces al año por diferentes motivos.

Moteros los hay a montones. Anda que no hay motos por la calle y por las carreteras. Motos de todo tipo, pequeñas y grandes, bonitas y feas, ruidosas y silenciosas. Es un buen medio de transporte para aquella gente alternativa que piensa que el coche es una lata.

Escritores los hay a montones. En cualquier sitio medianamente culto de internet te puedes hacer con un listado de escritores vivos más largo que la península de California. Y si también contamos a los escritores que han sido, para qué hablar. Y muchísimos de ellos son buenos.

Entonces, ¿por qué me gusta Miquel Silvestre? ¿por qué me gusta su trabajo? ¿por qué procuro no perderme sus episodios? Pues me gusta por tres razones:

La primera, porque es un tipo que tiene gancho, que tiene carisma personal. No ha sido tocado por los dioses de la belleza física pero sí que ha sido tocado por las musas de la inteligencia y de la chispa, de la amabilidad y de la cercanía.

La segunda, porque es independiente. Hay un montón de viajeros por ahí que reciben el patrocinio de la marca de su moto, de un concesionario, de una ropa. Pero cuando quieres hacer lo que a ti te da la gana, entonces es que estás llamado a ser libre para poder contar lo que te parece, cosa que no se puede hacer cuando te sujetas a la obediencia del dinero.

La tercera, porque es auténtico. Miquel es un tipo que escribe con las tripas y que habla con el corazón. Al espectador le gustará o no le gustará, pero nadie duda de que lo que dice es lo que siente y lo que piensa, y eso le da una credibilidad que le pone en el pódium de la autenticidad.

Más espacio en el corazón

IMG_8510.jpgLa Maltratada y la Carabela

No voy a hacer una crónica de la XI edición de la quedada maraudera. He pensado que es mejor no hacerlo y dejar a los más expertos, que los hay, en contar todo lo que hemos sido capaces de vivir estos días de experiencia. Hay tantas cosas que decir y tantos agradecimientos que hacer que no me siento en condiciones de intentarlo. Por eso, amigos, no voy a hacer esa crónica. Pero lo que sí que voy a hacer es escribir sobre lo que yo he vivido, lo que he visto y, sobre todo, lo que he sentido en una oportunidad como esta.

A mí me gusta escribir mirando para adentro y soy consciente de que esta circunstancia no levanta pasiones. En realidad, no escribo para levantar pasiones ni vender ejemplares de mi libro (de mi blog). Alguien me lo echó en cara una vez: pues muy mal porque todos tenemos derecho a leer lo que escribes, y tienes que hacerlo así y asá y tal… No lo entrecomillo porque hacerlo sería injusto ya que no recuerdo bien las palabras -aunque las podría buscar-. Aquella persona se equivocaba. Yo escribo de esta forma, y ya está. Me acurruco en un escondite que tengo en el corazón. En ese escondite estoy a gusto y es cuando me siento ante una pantalla en blanco y entonces surge un borbotón que no para hasta que acabo. Normalmente escribo de un tirón. Por lo que, querido lector, aquí no encontrarás la crónica de la quedada. Aquí encontrarás, simplemente, un ramillete de cosas intrascendentes, que reflejan ese camino que estoy haciendo para llegar a escribir de casi nada, que es mi auténtica meta literaria (lo de literaria es, evidentemente, un espejismo).

Toreando al tiempo

La tormenta uno, la del sábado por la mañana, terminaba a las siete de la mañana. Yo salí de casa, ya enmotado, a las seis y veinticinco y llegué a la Scozor Square a las siete y cuarto. Pasé por debajo de esta primera tormenta pero no por su panza, sino por su alargo occidental. Lo suficiente como para asustarme y volver a pensarme lo del viaje si aquello no paraba. Y paró. En el nudo norte ya no llovía y, al llegar a los Arcos, miré para atrás y saqué el pañuelo de despedida. El problema había acabado para el resto del día. El sábado fue un auténtico día de gloria. Sol, fresco, calor, más fresco, más calor, algunas nubes y más sol.

La tormenta dos es la que nos iba a acompañar a la vuelta. Hasta tal punto que, en cada parada, decidíamos el siguiente tramo basándonos en lo que veíamos, en el instinto y en los mapas de Fende.

Viajando en la ventana, sin perder de vista el rumbo ni la velocidad ni la trasera de la tormenta. De hecho, se puso a llover a lo loco y a tronar una vez que salimos de Monfarracinos. Delante, arriba, las nubes grises molestaban a mis ojos y, no conformándose con eso, también tenían intención de fastidiarnos los neumáticos y nuestros cueros. En todo momento acertamos en las decisiones. Lo pude ver con claridad muy al final del viaje de vuelta, una vez llegado a Torrelaguna. La tormenta estaba sobrepasando el espacio que hay entre Alcalá de Henares y la capital de España. Yo, entonces, permanecí detrás todo el tiempo y solo recibí una gotita pequeña que se le escapó sin darse cuenta a la buena mujer. Ni un mal suelo mojado que llevarme a los Scorcher.

La carretera

Autovías, nacionales, autonómicas, locales… y caminos sin asfaltar. De todo hay en la viña del Señor. Nosotros, aguerridos moteros y rudos aventureros, preferimos de nacionales para abajo. Una autovía solo es un conducto por el que fluye el tráfico de la gente que quiere ir de un sitio a otro, normalmente en un coche. La extensión de vías de alta velocidad en nuestro país ha conseguido dos cosas claras: terminar de matar la vida de los pueblos y dejar vacías las carreteras que llegan hasta ellos. Por eso es que en este viaje no hemos encontrado tráfico. A la vuelta, cerca de Madrid, sí hemos encontrado algo, pero poco para ser un domingo por la tarde.

Ir sin tráfico me hace ir más a gusto y tranquilo, aunque también puede causar algún exceso de confianza, por lo que hay que tener cuidado. Salir de Madrid -o entrar- es, obligatoriamente, pisar una autovía. Eso fue lo que hicimos para irnos, pero tomamos la antigua Nacional VI en cuanto se presentó la ocasión. Y así, hasta el destino zamorano. Las carreteras de España y las motos matrimonian muy bien, a mi gusto.

La vestimenta

La clásica pregunta: ¿cuero o cordura? Va a llover, no va a hacer frío, con una camiseta basta, las botas buenas, el cubrepantalón… pero todo se centraba en si llevar la chupa de cordura o la de cuero. Curiosamente coincidimos Enrique y yo con el cuero (hago mención a Enrique porque juntos hicimos la ruta de ida) aunque vimos que Javi también optó por la opción más molona, al igual que otros de los asistentes a la quedada maraudera, que ha sido el acontecimiento que refiero en estas líneas. La cazadora de cuero y una camiseta han sido suficientes. Me han defendido del frío de la ida -del poco frío de la ida- y del de la vuelta, que en Valdelavía se paseaban nueve grados vespertinos. Un acierto el cuero.

Los compañeros

Durante la estancia en Monfarracinos he podido disfrutar de la compañía de tanta gente buena, gente realmente hermosa, personas con alma y corazón que regalan sin preguntar, sin pedir y sin medir. Vaya gente los marauderos. Joder.

Por otra parte, he de decir que hacer una ruta en solitario no es lo mismo que hacer una ruta acompañado. A mí me gustan las dos cosas. En esta ocasión, la ruta de ida la hemos hecho entre dos y la de vuelta entre cuatro. Y ha sido estupendo en ambas ocasiones. A la ida, Enrique y yo llevamos nuestros intercomunicadores. Los emparejamos, los apareamos debidamente en Madrid, y ha sido una sorpresa. Yo había utilizado hasta ahora el intercomunicador solo para recibir llamadas telefónicas: va todo bien, por dónde andas, te duele la cabeza, ves bien… pero en esta ocasión ha sido fantástico poder hablar con la otra persona. Vas hablando, vas callado. Mira eso, a las nueve, mira qué pedazo de águila. Ojo con esa curva que no me ha parecido gustar. Te va a adelantar el coche blanco. No, no paramos que tienes gasolina suficiente. Te has vuelto a equivocar. En fin, mil cosas. Y es que en esta ocasión he viajado con una persona, Enrique, que ha actuado como Ángel de mi guardia. No estoy a plena capacidad visual y él ha sido mi Lazarillo. Él no lo sabe -no se lo digáis que luego se pone modoso- pero si no es porque él venía, me lo hubiera perdido. He confiado ciegamente. Por otra parte, decir que él me ha tenido que aguantar en unas cuantas ocasiones. Ese es el precio de ser amigo mío.

Javi y Víctor. A la vuelta hemos sido cuatro motos. Javi tiene un problema con su moto, un problema que no tiene solución, y es que es tan preciosa que el motero pasa desapercibido. Víctor, el hombre ponderado, ha completado este cuarteto con su quietud y su conducción fiable. A mí me ha aportado confianza sin él saberlo, sobre todo en las curvas, en las que me fijaba en el distanciamiento entre ambas monturas. Genial.

La historia

La historia. La historia hecha piedra. La historia de piedra que permanece de pie ante los ojos de propios y extraños que contemplan como los años, las centurias e incluso los milenios pasan por delante sin despeinar la recia arquitectura ibérica. En este viaje he conocido nuevas cosas viejas. Mire el lector que es difícil -modestamente hablando- que yo acabe conociendo nuevas cosas viejas, pero así ha sido, y por ello estoy agradecido. Me ha encantado repasar la historia olvidada y resucitar en mi interior aquellos motivos que me llevaron a licenciarme en Historia del Arte.

Madrigal de las Altas Torres. Allí nació Isabel de Castilla, Isabel la Católica, que se casó en 1469 con Fernando de Aragón, la promotora en la sombra, el cerebro gris, del hallazgo de Cristóbal Colón por aquellos mares. Vino al mundo en lo que hoy se llama Monasterio de Nuestra Señora de Gracia, Palacio Real de Juan II o casa natal de Isabel la Católica, donde vivió cuarenta de los cincuenta y pocos años que Dios le regaló. Lo cierto es que este palacio del siglo XIII, impresionante edificio por lo que significa, guarda en su interior el lugar en el que se reunieron por primera vez las Cortes de Castilla.

Aclaro que yo soy del tipo de tontos que se puede emocionar contemplando cosas como las que aquí describo. Hay gente que se emociona con la copa de la Champions pero a mí me gusta traer a mi presente tanta gente que le echó huevos a la vida, tanto si han pasado a la historia como si no. Gente que ha vivido entregada a su misión de gobernar un imperio o gente humilde y agustina que se dedica a explicarnos a los turistas cómo fue la vida de aquellas otras gentes lejanas en el tiempo. Admirable.

Fernando III de Castilla (y también de León), Fernando III el Santo, al que la Berenguela le fue a nacer en 1199 estando de viaje y a su paso por Peleas de Arriba (Zamora), en el sitio de Valparaíso, lugar en el que, siendo ya rey, mandó construir un enorme cenobio del que no queda ni una sola piedra. Solo un pequeño castillete moderno en el que, cada año, la Infantería de Marina le rinde homenaje.

San Pedro de la Nave. Sí, de nuevo. Me encanta conocer y me encanta reconocer sitios. Como ya escribí, “y de la mano del hombre de hace mil trescientos años, San Pedro de la Nave, de ese visigodo trasladado que impresiona, que quita el habla y deja sitio al silencio y al recogimiento. Y la filigrana capitelina de Daniel en el foso de los leones, que nos habla de cultura bíblica de una manera exquisita”. En nuestros días hablamos de obsolescencia programada, una de esas expresiones cursis y molonas que si dejas de lado es que no estás en lo que hay que estar. Yo opino que la obsolescencia programada la inventaron los constructores de San Pedro de la Nave. Juraría que a la conclusión de las obras se sentaron a la sombra de una encina y dijeron: esto tiene que durar dos mil años. Y va camino de ello…

Castillo de Villanueva de Cañedo. El Castillo del Buen Amor, renacentista pero con orígenes medievales, allí, entre las dehesas de Topas, solo, asilado, defensivo por el sur por si vienen los malos, con su foso… y su laberinto. Allí estuvo hospedado el mismo Rey Católico, camino de la batalla de Toro. Hoy, esta construcción, que alberga un precioso hotel, pertenece a la familia Fernández de Trocóniz. Soy de la opinión de que si queremos conservar un edificio, lo mejor es darle un uso. Los edificios de derruyen cuando no se usan.

Alba de Tormes. Del río Tormes. Pueblo de repoblación, de esos pueblos que los reyes se empeñaban en llenar de vecinos una vez arrancados de manos sarracenas. Un pueblo cargado de historia como pocos. Pero yo voy a pasar por encima de toda esa historia y me voy a centrar en una sola cosa: la Santa. Teresa de Jesús fundó allí su octavo convento en 1571, la octava casa del Carmelo. Y allí murió. Y allí están sus restos. Están sus restos descontando los cincuenta y dos brazos incorruptos y perfectamente identificados que hay esparcidos por Europa. No me interesa la incorrupción, como se figurará el lector. Me interesa la figura de Teresa Sánchez. Una mujer imparable, mística, campesina y urbana, mujer arremangada, persona de los caminos y de los pucheros, del esfuerzo personal, maestra de vida y de oración. Están sus restos en el centro del retablo que pudimos contemplar menos de dos minutos porque las señoras que cuidan del convento tenían que devolver la llave a las monjas ya que era la hora de estar comiendo. Pero pude verlo. Ya conozco suficientemente el lugar en el que nació Teresa pero no conocía el lugar en el que murió, por lo que he completado un ciclo. Por eso no me resta, en este asunto, más que callar y contemplar, y volver a leer en silencio, en silencio interior, esto que transcribo a continuación:

“Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
Sólo Dios basta.

Eleva tu pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.

A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga,
nada te espante.

¿Ves la gloria del mundo?
Es gloria vana;
nada tiene de estable,
todo se pasa.

Aspira a lo celeste,
que siempre dura;

fiel y rico en promesas,
Dios no se muda.

Ámala cual merece
bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.

Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.

Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.

Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios tu tesoro
nada te falta.

Lo que queda

Lo que queda, lo que me ha quedado. Me he dejado en Madrid dos partes de mi motería: Darix y Jumento. Tengo más partes moteras en Madrid pero destaco hoy estas dos, especialmente Jumento, aunque a Darix se le hubiera hecho el culo calisay viendo lo que hemos visto. Jumento, el corazón de los moteros nobles. Me ha quedado el cansancio de la satisfacción personal. Me ha quedado un poco más de experiencia motera, me quedan un montón de olores a jara y a mierda de vaca, a puerto de montaña limpio y a trigo malparido y moribundo. Me quedan mosquitos de varias nacionalidades en el casco. Pero, sobre todo, lo que me queda es más espacio en el corazón para mis amigos.

IMG_8527Hospital de la Purísima Concepción (Madrigal de las Altas Torres)

IMG_8530Claustro del Monasterio de Nuestra Señora de Gracia (casa natal de Isabel de Castilla)

17 - ValparaísoSitio de Valparaiso (Peleas de Arriba)

IMG_8550Bodega Divina Proporción (Toro), lugar de la comida con los compañeros del foro maraudercustom

IMG_8561San Pedro de la Nave (El Campillo)

IMG_8571La segunda conjugación motera

IMG_8588El Castillo del Buen Amor (Topas)

IMG_8617Puente sobre el Tormes (Alba de Tormes)

IMG_8618Selfie de Santa Teresa de Jesús (Alba de Tormes). Mi hija pequeña se llama Teresa de Jesús.

IMG_8628Aquí yace la Santa

La suerte es como un pez

IMG_8261.jpgHoy he acudido a trabajar en la moto, en la Carabela. He ido hasta Villalba donde tenía un quehacer. Para ello, y como salgo con tiempo y vuelvo con tiempo, y el tiempo iba a acompañar, me he puesto los cueros y he salido a la carretera. Torrejón del Rey, El Casar, Torrelaguna, Guadalix de la Sierra, Soto del Real, Manzanares el Real, Cerceda, Moralzarzal y, por fin, Collado Villalba.

Los cien kilómetros de ida han sido fríos. Muy fríos. Previsiones poco previstas por los previsionarios que decían de lo bueno de la primavera. Joder con la primavera por las mañanas!

La vuelta ha sido, sin embargo, un viaje de gloria. La temperatura ideal, la prisa nula, el sol a la espalda, la velocidad queda. Y para sorpresa, tras repostar a los 215 km de depósito y arrancar la moto, ésta ha comenzado a sonar diferente. Llámeme loco el lector, pero la moto ha comenzado a sonar más grave. Eso me ha parecido. Tanto me ha parecido notarlo que he quitado la música que llevaba puesta en el intercomunicador. Al llegar a casa lo he comprobado y, efectivamente, la moto, por tener algo más de veinte mil kilómetros, por el cambio de temperatura y presión atmosférica, o por la altura sobre el nivel del mar, o por el cambio del color del pintauñas de la vecina del octavo izquierda, por eso, ha cambiado un poco más el sonido.

Hoy he escuchado música en la moto. El intercomunicador funciona bien y suena bien para las llamadas telefónicas pero, sinceramente, no vale para escuchar música. Y es una pena porque una de las canciones que ha sonado ha sido de Cabinete Caligari:

“La suerte es como un pez que de sus manos resbaló como la pretensión de ser algo que se esfumó. Preparó todo, trabajó, pero él tenía vocación de ser mucho más en la vida que un kafkiano perdedor.

Pobre hombre, ni su nombre sabe ya decir con tino. Es su sino el de sufrir, es de espinas su camino. Deambula por los puertos suplicando tragos de favor. Apostó su vida a un bello sueño que era su dueño y voló.

¿Quién se apiada de este hombre? No hay desdicha que le asombre. Gira y gira el carrusel, pero siempre gira en contra de él. Deambula por los puertos suplicando tragos de favor. Delirando mamao repite que la suerte es como un pez que de sus manos un día resbaló, y como un plomo en el agua se hundió; sin saber cómo, en el agua se hundió. Y allí reposa con otras suertes, con otras muchas suertes, que resbalaron como un pez.”

Una impresionante y decadente canción que señala el destino de algunos hombres perdedores a los que la fortuna se les resbaló por entre los dedos. Una canción para pensar, para agradecer lo que somos, lo que son los nuestros y lo que tenemos.

Por cierto, el repostaje ha sido de 8,59 litros en 215 km, es decir, exactamente 4 l/100.

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